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La
importancia
del
contrato
La
relación
entre el
exportador
y el
representante
debe
fijarse
en un
contrato
y por
tiempo
determinado.
En éste
se
establecen,
entre
otros
temas,
las
comisiones
a pagar,
las
zonas de
venta,
resultados
esperados
y hasta
exclusividad.
Aunque
parezca
obvio,
muchas
Pymes no
lo
rubrican.
Ignacio
Celorrio,
del
estudio
Brons
&
Salas y
especialista
en
derecho
comercial,
apunta
que el
abogado
que
representa
a la
empresa
debe
confeccionar
el
contrato
y
adaptarlo
al
producto
y a la
legislación
del
mercado
de
destino.
Además,
debe
figurar
el
registro
de la
marca
(para no
sufrir
falsificaciones),
condiciones
de
calidad
del
producto
y hasta
las
metas
que el
representante
debería
alcanzar.
Mariano
Mastrangelo,
de la
Red
Global
de
Exportadores,
enfatiza
que se
tiene
que
plasmar
por
escrito
y en
forma
detallada
las
acciones
que el
representante
ejecutará
en el país
de
destino,
qué
gastos
correrán
por su
cuenta y
cuáles
por el
empresario
local, y
el
material
enviado
para su
venta.
Las
operaciones
sin
contrato
surgen,
principalmente,
cuando
el
importador
plantea
la
informalidad,
y el
empresario
argentino
acepta
ante el
temor de
perder
el
negocio.
Desde
San
Pablo,
el
analista
Gustavo
Segré
puntualiza
que en
Brasil,
el
representante
comercial
debe
estar
registrado
en el
consejo
regional
(de la
zona de
influencia)
de
acuerdo
a lo que
consta
en la
legislación
que
ampara
la
actividad.
Y para
rescindir
el
contrato,
la
empresa
contratante
debe
pagar
como
efecto
indemnizatorio
una
doceava
parte
del
total
recibido
de
comisión
por el
representante
comercial.
Cuándo
conviene
instalarse
Si
al
realizar
el
estudio
de
mercado
la
empresa
detecta
que su
producto
se vende
al
consumidor
final fácilmente,
con una
importante
utilidad,
una
posibilidad
viable
es
desistir
en la búsqueda
de un
intermediario.
"En
este
caso,
conviene
instalarse
en el país
de
destino
y
posicionarse
como
representante
y
distribuidor
del
propio
producto",
aconseja
Mariano
Mastrangelo,
director
de
Exportaciones
para
Latinoamérica
de RGX.
"Recomendamos
comenzar
esta
experiencia
con
mercados
limítrofes,
que no
suelen
plantear
demasiadas
exigencias
comerciales
y suele
soportar
algún
error en
exportadores
primerizos,
situación
que no
toleran
ni
aceptan
destinos
más
desarrollados.
De esta
manera,
además,
se tiene
un
control
mas periódico
de las
operaciones
que
realizo",
agrega
Mastrangelo.
El
Cronista
Comercial
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